8M CIPFP EL PALMERAL-DEPARTAMENTO DE SALUD VEGA BAJA
Día 6 de marzo, el centro integrado de formación profesional El Palmeral, participó en el acto conmemorativo del Departamento de Salud de la Vega Baja. El acto se realizó en el hall del Hospital.
Este año hemos querido visibilizar " El peso invisible de la doble jornada y la importancia de la corresponsabilidad como pilar de la salud mental ", formando parte del lema del Departamento de Salud de la Vega Baja; "Educa en igualdad y ganarás en salud".
EL PESO INVISIBLE DE LA DOBLE JORNADA
Y LA IMPORTANCIA DE LA
CORRESPONSABILIDAD
COMO PILAR DE LA SALUD MENTAL
Hoy
nos reunimos con el lema “EDUCA EN IGUALDAD Y GANARÁS EN SALUD MENTAL”. La
educación es la herramienta preventiva más potente para alcanzar un estado de
equilibrio emocional, físico y mental en las mujeres, traduciéndose así en una
mejora de su calidad de vida.
Hoy
venimos representando el CIPFP El Palmeral, entre su oferta formativa se
encuentra la formación que en conmemoraciones como esta encuentra su sentido:
el CFGS de Promoción de Igualdad de Género.
Hoy venimos a sensibilizar y concienciar sobre las consecuencias que
genera en las mujeres la ausencia de educación en igualdad y
corresponsabilidad, cómo afecta en su ámbito personal, social o laboral,
mermando así sus derechos y la igualdad de oportunidades para las mismas.
Uno de
los factores que más impacta en la salud mental de las mujeres es “la
invisibilidad de la doble jornada laboral”, ¿y por qué pasa esto?
En las
últimas décadas, la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha supuesto
uno de los mayores avances sociales en términos de participación en el área
pública y en autonomía económica. Sin embargo, este gran avance no ha ido
acompañado de una redistribución equitativa del trabajo en el ámbito privado y,
por ello, hablamos de lo que se conoce como doble jornada (trabajo remunerado +
trabajo en el hogar y cuidados de personas), hoy en día esta situación sigue
siendo una realidad estructural que impacta directamente en la salud mental de
muchas mujeres.
Desde
pequeñas se nos educa en la cultura de los cuidados, priorizando el bienestar y
cuidado de los demás por encima del propio, llegando al punto de sentir una
pérdida de nuestra identidad para convertirnos únicamente en el “rol” de
cuidadora.
Se nos
educa a ser fuertes en silencio y a gestionar solas la carga mental que
conlleva planificar, organizar y cumplir con las tareas del hogar. También la
responsabilidad emocional de sostener vínculos y, por supuesto, se suma la
presión social interiorizada de “debes poder con todo” y además de mantener una
imagen estética que en muchos casos es inalcanzable.
Por todo ello, en los centros sanitarios se aprecian las consecuencias de la desigualdad y la constante presión, de la invisibilización y naturalización de la doble jornada laboral. Las consecuencias en la salud de las mujeres más frecuentes son:
-Mayor
índice de ansiedad y depresión persistente.
-El
“síndrome de la impostora”, fenómeno psicológico que sufrimos las mujeres con
capacidad y éxito, que sienten no ser merecedoras de los logros alcanzados
derivando a una vida con miedo constante. Los síntomas incluyen preocupaciones
excesivas, insomnio y sentimientos depresivos por el estrés de estar siempre a
la altura y evitar ser etiquetada como incompetente.
-Fatiga
emocional y agotamiento crónico por intentar llegar a todo, sufriendo una
sensación de insuficiencia constante.
“Educar
en igualdad” no es solo un acto de justicia doméstica, sino que es una
actuación de medicina preventiva, puesto que cuando educamos en la
corresponsabilidad, en la expresión libre de emociones y en el respeto mutuo,
estamos desactivando los detonantes de futuras patologías y creando una
sociedad más sana.
Para
las niñas, educar en igualdad es darles permiso para ser ambiciosas, de soñar a
lo que quieran ser, y de enseñarles a priorizar su bienestar sin sentir ni un
ápice de culpabilidad.
Para
los niños, educar en igualdad es darles la libertad de ser vulnerables,
rompiendo esa masculinidad rígida que tanto daño hace también a su propia salud
mental.
La
corresponsabilidad no es “AYUDAR”, sino asumir responsabilidades de forma
equitativa, normalizar que “los cuidados”, el trabajo doméstico, la implicación
en la educación y en las relaciones familiares es, tanto de los hombres como de
las mujeres.
Además,
la consecuencia de la desigualdad no se queda sólo en el ámbito privado. La
brecha salarial y tecnológica es mucho mayor en las mujeres, pues la mayor
parte de las excedencias y reducciones de jornada por cuidado de hijos/as o
personas dependientes son solicitadas por ellas, generando consecuencias claras
como una menor cotización en la vida laboral, que se traduce en pensiones de
jubilación con más precariedad, apareciendo el techo de cristal y frenando así
el desarrollo profesional de muchas mujeres.
La figura profesional de Promoción de Igualdad de Género es vital para crear un cambio social, generando una sociedad más justa, igualitaria y sana. El alumnado de este ciclo formativo de grado superior se forma para diseñar, implementar y evaluar acciones que eliminen cualquier tipo de discriminación y desigualdad, siendo el objetivo principal transformar la teoría de la igualdad en una práctica real.
Durante
su formación, se produce un proceso de desaprendizaje de prejuicios para,
finalmente, convertirse en agentes de cambio, dinamizando talleres, gestionando
puntos violetas, implementando proyectos coeducativos en instituciones
públicas, asociaciones, centros educativos…
Cada vez se demanda más esta figura profesional, principalmente: A nivel educativo como agentes de prevención de la violencia y desigualdades desde la infancia y adolescencia y a nivel laboral asesorando a empresas e instituciones a implementar planes de igualdad para conseguir la igualdad real.
Para finalizar, recordemos que la salud mental no es sólo responsabilidad sanitaria. Educar en igualdad es invertir en una sociedad más sana, y la corresponsabilidad es clave para que la sociedad avance.
Mª Isabel Barberá Riquelme
Coordinación de Igualdad y Convivencia
Profesora del CFGS Promoción de Igualdad de Género
CIPFP EL PALMERAL-ORIHUELA


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